
Lo admito, cuando agarré este libro y empecé a leerlo fui influenciado por los 40 grados de diciembre que queman el asfalto de Buenos Aires y la poca energía con la que llega uno a estas fechas, y es probable que el inconsciente haya sucumbido a las ganas de estar en una playa brasileña, desmayado en la arena, tomando una caipirinha. Seguramente fue eso, o tal vez que mi gran debilidad literaria tiene nombre y apellido: Roberto Arlt
Roberto Arlt nació en Buenos Aires en 1900 y fue una figura clave de la literatura argentina del siglo XX, conocido por romper con las convenciones literarias de esta época. Probablemente influenciado por Dostoievsky, fue un precursor en utilizar un lenguaje áspero y directo para reflejar la realidad, los márgenes sin filtros. En sus cuentos, novelas, obras de teatro y crónicas exploró la miseria, la frustración y los sueños rotos de las personas y sus personajes, individuos por lo general inmigrantes que pertenecían a las clases medias y bajas de Buenos Aires, escenario en el que se ubican sus historias. Murió prematuramente en 1942 de un paro cardíaco en su ciudad de Buenos Aires. Algunas de las novelas que nos dejó: El juguete rabioso, los siete locos, los lanzallamas y El amor brujo.
Aguasfuertes cariocas son una serie de crónicas literarias, más precisamente 40 crónicas que escribió Roberto Arlt en 1930 para el diario El Mundo, dos años después de haber publicado sus célebres Aguasfuertes porteñas en donde, dando rienda suelta a su característico lunfardo, retrataba con su estilo realista, ácido e irónico la vida y los cambios que estaban sucediendo en la Buenos Aires del siglo XX, capturando el pulso diario de los barrios y sus habitantes, poniendo en el centro de la escena a los más humildes, a los marginales; mostrando sus vicios, costumbres y miserias. En esas notas fue puliendo su estilo y son un preámbulo de los textos brillantes que vendrían después.
En Aguasfuertes cariocas aparece un Roberto Arlt con un gran sentido del humor, en donde no solo observa una Río de Janeiro muy distinta a la que hoy conocemos, mucho más atrasada, poco desarrollada culturalmente y hasta increíblemente aburrida, sino que es el contrapunto perfecto para seguir conociendo a la Buenos Aires de esa época, sus cafetines, su noche y su cultura obrera, una Buenos Aires moderna y civilizada a diferencia de la ciudad carioca.
Lo que más me gustó de esta recopilación es que queda muy expuesto cómo van cambiando los sentimientos, las emociones y la mirada de Arlt a medida que avanzan las crónicas. Es un Arlt sincero, algo ingenuo al principio que queda enamorado de la ciudad apenas llega; de los colores, del mar y de la cordialidad de su gente, pero que a medida que comienza a inmiscuirse por las calles, a observar a su gente, su cafés, el trabajo, el ritmo de la ciudad y su noche, empieza a aflorar el Arlt ácido, crítico y argentinófilo que se pelea con el primero y va ocupando el centro de la escena crónica tras crónica. Creo que el climax de estos dos estados en los que se debatía Arlt está bien claro en una de las crónicas, una crónica algo tanguera en la que le describe la sensación de recibir una moneda argentina (un peso) y comienza a reflexionar sobre el desarraigo y a sentir nostalgia de su Buenos Aires natal y de sus lectores.
Para terminar con la reseña no quería dejar de advertir algo importante, algunas crónicas y reflexiones de Arlt pueden resultar incómodas de leer. Como dije anteriormente, en estas crónicas encontramos a un Arlt franco, sin filtros, es por eso que abundan también opiniones prejuiciosas, sexistas y racistas. Es un Arlt políticamente incorrecto, nos abre su mente para bien y para mal, y escupe lo que piensa, sin pensar en lo que escribe, ni cómo lo escribe.
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Info resumida 📚
Nombre: Aguasfuertes cariocas
Autor: Roberto Arlt
Editorial: Adriana Hidalgo editora
Cantidad de páginas: 195
Crónicas literarias